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22 de abril, 2007
LA VIDA FRAUDULENTA Y SUS CONSECUENCIAS
                                                                                              © Paer Fairmont, 2007
 
Parte I de Cuatro Partes
 
El Dr. Edmund Bergler lo llamó “Sexo Falso.” En vista de que mi más recién libro se titula ¡ESTAMOS EN EL SEXO AHORA MISMO! ¡QUÉ DICHA! me siento cómodo ampliando el concepto llamándola “VIDA FRAUDULENTA.” Llámela lo que quiere, todo es falso.
 
REAL ES IRREAL—LO PERVERSO VALE LA PENA
Si tomamos en cuenta nuestra dizque llamada sociedad civilizada, supongo que estaríamos de acuerdo en que algo de conducta defensiva (conducta falsa) es necesaria para la interacción social. Sin embargo, durante algunos siglos, la esencia fundamental de la integrada energía humana (la energía sexual) ha sido negada a favor de cosas como la manipulación de conducta al por mayor, la masiva dependencia en los artefactos mecanizados con sus instrucciones y requerimientos de mantenimiento, la intelectualización de la vida sin experimentarla, y el obtener dinero de cualquier manera (simplemente para tenerlo). Todo esto se realiza con la música de fondo del engaño, la ansiedad, el odio, la rabia, las fantasías, los anhelos, la inseguridad, y otras expresiones auto-destructivas asociadas con el deseo de sufrir. (vea ¡ESTAMOS EN EL SEXO AHORA MISMO! ¡QUÉ DICHA! por el Dr. William E. P. Fairmont, 2004) Aquellas condiciones convierten el concepto del fraude en “la manera en que es la vida.” La esencia de la energía viva está eliminada. La expresión auténtica está ausente. Ya el fraude no es fraudulento. El hecho es que quienes lo hacen mejor o sencillamente lo hacen y escapan sin ser castigados, son admirados y premiados. Sólo las perversas superficialidades están percibidas como “reales” y como las que “valen la pena.”
 
LO DIJERON ANTES Y LO DIRÁN DE NUEVO
“Todo esto no es nuevo,” dice usted. “¿No es cierto que Shakespeare nos dijo, ‘Todo el mundo es un escenario teatral y toda la gente son los actores’?” “¿No es cierto que Freud intentó iluminarnos al hecho de que la mayoría de nuestros instintos y energías están vivos dentro de nosotros, pero están incrustados y almacenados en una parte de nuestra mente que no está dentro de nuestro inmediato alcance consciente? “¿No es cierto que Freud también nos contó que tenemos una muy enérgica MENTE SUBCONSCIENTE que quiere hacer cosas y las hace sin nuestra perspicacia consciente y que esta condición nos obliga a fingir a la fuerza que sabemos lo que estamos haciendo?”
 
EMPEORAMIENTO GLOBALIZADO
¡Tiene razón! Claro que nos contaron cosas así. No obstante, conforme pasa el tiempo, el desenvolvimiento de las tecnologías modernas y otras distracciones, se han combinado con la avaricia y la envidia para empujar y jalar a la gente cada vez más lejos de su unificada y armoniosa naturaleza psicosexual, haciendo que la perversidad sea el orden del día. Estas perversidades manejan nuestras vidas. En tiempos recientes se han proliferado, se han vuelto más refinadas, más histéricamente intensas, y más una parte de la vida cotidiana (“globalizada”).
 
¿QUÉ QUIEREN “LOS SISTEMAS DE DESEAR?”
Como resultado, la vida se ha vuelto pardusca y blanda, enferma y nauseabunda. Aún así, casi nadie parece estar particularmente molesto por estos acontecimientos. Además, aunque con el respaldo de evidencia sólida una aclamada serie de pronósticos del fin del mundo se han hecho populares, el hacer algo al respecto parece estar en “espera.” ¿No le parece que “los sistemas de desear” de los seres humanos son; o incapaces de hacer algo para prevenir los anunciados desastres o que éstos son precisamente lo que la gente quiere? Yo considero que existe bastante evidencia a favor de ambos argumentos:
 
FINGIR TIENE UNA HISTORIA LLENA DE COLORIDO
Fingir es automático cuando la vida auténtica está inhibida, desalentada, y no apreciada porque no es percibida ni conocida; y por lo tanto: no es experimentada. Este tipo de vivir sin sentir se hizo popular alrededor de la vuelta del último siglo e impulsó un incremento en la cantidad de conducta falsa. Lo que pasó fue que la producción masiva le quitó mucha importancia a los valores como el desarrollo de los modales buenos, honestos y geniales; el profundo significado de la familia, y la cuidadosa y cultivada adquisición de destrezas. Entonces cuando las máquinas, las fábricas y los objetos que producen asumieron una importancia tremenda, la gente fue seducida a abandonar los antiguos valores. Poco a poco el énfasis en el dinero despersonalizó el intercambio cotidiano. La frenética industrialización poco a poco vació lo poco de auto-entendimiento y auto-percepción que teníamos. La gente fue forzada a reprimir sus sentimientos lo cual los dejó con tratar de descifrar, calcular, adivinar y a deducir lo que estaba pasando en vez de sentir y experimentarlo. El maniobrar intelectual, los engaños, “la pomposidad del vocabulario” en las escuelas y las “profesiones,” los gimnásticos matemáticos y científicos, las tácticas de asustar de la política y las religiones etc.; comenzaron a recibir mayores premios y privilegios que el trabajo vigoroso. El trabajo manual fue visto como degradante. En cambio, darse ciertos aires, tomar posturas afectadas, el matonismo y otras formas de actuar falsamente, se culebrearon dentro de nuestras vidas hasta convertirse en la moda. Las energías reprimidas fueron empujadas y oprimidas hasta convertirse en inhibición y depresión, conducta extravagante y vivir a lo loco, así como gansterismo; todos los cuales llegaron a su cumbre con la gran depresión de 1929.
 
¿PARA QUÉ VIVIR SIN EL AMOR MATERNAL?
Quizás de mayor importancia negativa; la inseguridad producida por la gradual pérdida de familias formadas amorosamente, forzó a las mujeres a abandonar en gran medida su identidad psicobiológica, lo cual incrementó significativamente el cociente de inseguridad. La prueba de este abandono de amor maternal está registrada en la historia grotesca de la segunda mitad del siglo veinte. La perplejidad en la gente, producida por no ser amada y cuidada adecuadamente en la infancia, se convirtió en monstruosidades y crueldad de gran escala sin precedente, tanto como el pandemonio y el asesinato legalizado de las masas. Aparentemente estas manifestaciones, las cuales en una forma u otra son versiones muy exageradas de “¡Quiero mi mami!”; han tenido poco o ningún efecto real en nuestro entendimiento de cómo la maternidad influye a nuestras vidas. Seguimos con un plan de eliminar la esencia de la mujer. Las atontamos, forzándolas a convertirse en imitadoras de los hombres dejándonos sin amor maternal más que nunca. Supongo que la idea es aniquilar la vida de una vez por todas.
 
Algunos de los efectos de la ausencia del amor maternal se manifiestan disimuladamente en los ritos cotidianos que “vivimos” a la ligera. Dichas “obligaciones,” “hábitos,” “mandatos,” “rutinas,” etc. nos sacan de quicio. A pesar de esto, nuestra resignación a su “necesidad” nos mantiene idiotizados, olvidadizos a lo que realmente está pasando, incapaces de pensar creativamente, enfermos (física y mentalmente) etc. Me refiero a cosas como ir a la escuela; comprar regalos de Navidad, de cumpleaños etc.; pagar los impuestos y toda clase de facturas; conseguir su licenciatura; casarse; servir en el ejército; ver el reloj estando en el trabajo; esperar en fila en el banco-el cine-el supermercado; lavar el carro-al perro-a la fachada de la casa; ir a la iglesia; cortar la césped; llevar a la computadora-el televisor-la bomba de la piscina etc. a que lo reparen; ir al dentista-al médico-al abogado-a la corte etc. La mayoría vive gran parte de sus vidas sólo esperando… “¡Salir de todo esto!” De allí, seguimos atontados en “la adoración de cosas,” “la histeria por el dinero,” y las guerras; todos los cuales clarifican para pocos de nosotros que la atracción que tiene la gente a la no vida es dominante. Sin embargo, la mayoría no reconocen esta obvia y devastadora condición.
 
Parte II de Cuatro Partes
 
EL FINGIR ESTÁ IMPLANTADO EN NUESTRO SUBCONSCIENTE DESDE UN PRINCIPIO
El aspecto de actuar teatralmente de nuestro pensar y sentir, toma el mando sobre nuestra manera de ser sin el conocimiento consciente. Automáticamente aprendemos a tratar la complejidad de fuerzas asociadas con la ciega y sobre-estimulada lujuria por el dinero, con deferencia servil. Estas fuerzas se han amontonado cada vez más durante el siglo pasado. Ahora, están profundamente enraizadas en nuestras culturas—nuestras maneras de ser. Como consecuencia, inevitablemente son impuestas en nosotros en los momentos más débiles y más sensibles de nuestras vidas—o sea, en nuestras infancias. Estamos adoctrinados casi inmediatamente después del nacimiento, en la importancia del dinero y la insignificancia de nosotros mismos. Nuestros hipnotizados y adoctrinados padres y maestros nos influyen para creer que relacionarse con los demás debe ser medido en números de dólares y cosas. Por supuesto nos dicen que no debemos pensar así. Ellos tratan de enseñar con palabras pero nos llegan más con sus actitudes y conducta. Creo que muchos de nosotros sentimos que esta lección de dos caras y dos lenguas está por doquier. La comemos, dormimos en ella—“tenemos sexo” en ella. No hay escape. Cuando esto ocurre, comenzamos a pensar y actuar de acuerdo con el cálculo de lo que nuestra actuación pueda traernos en términos de dinero. En el proceso, echamos nuestra integridad emocional e intelectual a un lado y nos importa un bledo. Esto significa que nuestro principal adoctrinamiento no contempla el gradual desenvolvimiento de una integrada y saludable realización sexual. Obtener dinero es visto como mucho más importante que la satisfacción de todo corazón o hasta la supervivencia; y no existen madres o padres para enseñarnos actitudes firmes que respaldan metas con una mejor correspondencia a la integrada condición humana.
 
LA VIDA FRAUDULENTA CUENTA CON BASTANTE APOYO “PROFESIONAL”
Debe ser más o menos obvio que la naturaleza avariciosa y envidiosa de la falsedad generalizada está destinada a continuar con el plan de acabar con la razonable y tolerable existencia en la tierra, o digamos simplemente la existencia en la tierra. Es concebible sin embargo, que una población más armoniosa e integrada probablemente aún podría restaurar la perspectiva a favor de la supervivencia. Dicha posibilidad parece remota cuando consideramos que los farsantes y engañosos no “saben” (conscientemente) o no pueden admitir que están fingiendo. Este problema se vuelve hasta más enraizada y fuera de nuestro alcance cuando la perversa energía neurótica cuenta con el respaldo de profesionales, políticos y la población en general. Por ejemplo: muchos quienes trabajan en la psicología y campos relacionados, enérgicamente promueven actuaciones fantasiosas, vestimentas especiales, el uso de la pornografía etc. etc. para intensificar la lucha masturbativa de sus pacientes (a solas o con sus parejas) a favor de tener un orgasmo. Sólo insinuar que semejante “manipulación onanística” es SEXO FRAUDULENTO es confrontado con mofas despectivas y otras formas de hostiles intentos de borrar semejante “tontera mojigata.” Sin embargo, el hecho queda, que las cosas como esos orgasmos sintéticos y LA VIDA FRAUDULENTA en general son confesiones de apagar, cortar, y desterrar sentimientos genuinos y correr de la fidelidad, el respeto, la apreciación y el fomento de bienestar en la expresión sexual. Esto significa que toda la expresión en la vida es, por definición, por lo menos teñida con falsedad.
 
UN PEQUEÑO REPASO SOBRE CÓMO LA VIDA FRAUDULENTA LLEGA A EXISTIR
Los bebés nacen con una delicada sensibilidad que tienen solamente una vez en la vida, la cual disminuye gradual pero significativamente durante sus años formativos (0-3). Ellos encuentran todos tipos de estímulos a lo largo de este período que incluye una agitada, confundida, y hostil panorama de circunstancias. La mayoría de la gente sí entiende que los infantes automáticamente asimilan el ambiente particular que los rodea en sus personalidades. Lo que no entienden es que los bebés humanos reciben todos los estímulos sexualmente. Si los estímulos son tolerables, van a tener una buena oportunidad a fortalecer y dirigir sus sentimientos hacia fines favorables. Si los estímulos son intolerables, sus sentimientos se ponen tensos y se congelan. Esto los obliga a fingir que tienen sentimientos. Esto los fuerza a maquinar y a conspirar con el estímulo más fuerte en su medio inmediato. Sus capacidades emocionales son reprimidas y desviadas. Quedan inhibidos, es decir, no pueden expresar su energía sexual de manera íntegra. La inhibición adquirida en la infancia se convierte en sus preferencias sexuales. Su frente falsa (su imagen) trata de negar su desarrollo frustrado. Son farsantes. Son fraudulentos. Están demasiado estresados y sexualmente perplejos para hasta considerar que están tratando de decir, “¡Quiero mi mami!”
 
En grados que varían de persona a persona, esto es lo que nos pasa a todos.
 
Parte III de Cuatro Partes
 
LA VIDA FRAUDULENTA ES LA PREFERIDA Y HASTA LA GLORIFICADA
Extrañamente, LA VIDA FRAUDULENTA es el estado preferido de la mayoría. Todavía, un poquito de razonamiento nos dice que existen alternativas más deseables. Además, podemos ver que el fraude (engaño, tanto consciente como inconsciente) emana de la miedosa incapacidad de aceptar la vida y cooperar. La mayoría de la gente se fuerza a recurrir a una innumerable cantidad de histéricos y defensivos mecanismos. Estos falsos sustitutos para una más razonable expresión están destinados a conducir a continua incomodidad y desilusión trágica. Esto quiere decir que LA VIDA FRAUDULENTA es una garantía de castigo, pérdida, humillación, inseguridad, enfermedad y hasta la muerte. Al asumir que existen mejores formas de vivir; sigue entonces que la gente debe tratar de arrimarse a ellas y vivir con menos fraude. Todos nosotros sabemos que estas “mejoras formas” están bruscamente marginadas como si fueran algún tipo de veneno. Por ejemplo, ¿No es curioso que nadie siquiera piensa en el por qué tenemos tan poca tolerancia para la paz y la tranquilidad? Aparentemente hay un gran miedo de ser honesto y directo o de estar en la presencia de alguien que lo es. Podemos decir entonces, que si alguien se atreve a vivir de manera auténtica y franca, él o ella será aislado de la mayoría de las interacciones en este mundo. Con suerte y siendo cuidadoso, él o ella tal vez no reciba un castigo severo.
 
¿QUÉ ENTONCES ES EL OPUESTO DE LA VIDA FRAUDULENTA?
Lo opuesto del sufrimiento garantizado (LA VIDA FRAUDULENTA) es el auto-entendimiento. Este elusivo conocimiento parece ser no deseado en general y por lo tanto casi nunca se busca. Peor aún, sólo se puede lograr estando presentes las condiciones adecuadas.
 
En el mundo de hoy existen pocos lugares, si a caso alguno, donde se encuentran adecuadas condiciones disponibles para el desarrollo del auto-entendimiento. Hay demasiado ruido tanto como demasiadas distracciones y obligaciones vinculadas a amenazas y las presiones sin sentido de LA VIDA FRAUDULENTA. Esto nos deja con la ausencia continua del auto-entendimiento como el estilo de vida dominante. Para compensar, la falsa superestructura aparece automáticamente esperando en vano que nadie descubra el defensivo y falso juego de la personalidad. Tanta falsedad está diseñada subconscientemente para esconder las verdaderas energías apasionadas (miedo, rabia, tristeza, confusión, inseguridad, etc.). En otras palabras la gente se fuerza a convertirse en lo que no son. Mientras tanto, el auto-entendimiento está justo en sus narices, si sólo pudieran encontrar cómo calmarse.
 
SIN BUENAS MADRES, NO QUEDA ENERGÍA PARA SOLUCIONAR PROBLEMAS
Calmarse parece ser difícil porque nuestros gobiernos, religiones, culturas, edificios etc. y hasta las tendencias (todos los cuales son parte de la falsa subestructura y superestructura social) absorben prácticamente toda nuestra energía sexual. Por lo tanto, todo lo que representamos, hacemos y deseamos; tienen una buena dosis de energía mal formada, infantil, no resuelta, y no digerida. Por eso su expresión es casi siempre totalmente absurda.
 
Quienes se atreven a recobrar la calma son marginados. Los que están dentro de la pelota (la mayoría) son criados sin el cuido adecuado, tierno y amoroso que sólo las buenas madres pueden dar. Sus miembros están destinados a convertirse en uno más de la manada de pseudo sofisticados salvajes que hablan babosadas y hacen charlatanerías. Eso es más o menos lo que somos, y por eso no tenemos lo que es necesario para resolver nuestros problemas.
 
Parte IV de Cuatro Partes
 
VIDA FRAUDULENTA = NADA DE AMOR
Bajo el régimen de VIDA FRAUDULENTA no existe el AMOR. El AMOR se desarrolla de ser amado consistente y constantemente en nuestros primeros días (0-3 años). Esto significa que el bebé tiene que tener una madre y un padre capaces de dedicarse a nutrir y proteger a sus hijos e hijas de manera que desarrollen un sentir de confianza y seguridad. Esta serenidad fundamental capacita al bebé para crecer siempre con mayor auto-aprecio. Los afortunados padres y sus bebés ven la vida como una excitante aventura conforme hora tras hora, día tras día, nueva fortaleza, destrezas, y sabiduría se acumulan y eventualmente florezcan en una adolescencia y una vida adulta llena de satisfacción. El sistema vigente no nos provee con graduados de una formación de serenidad como he descrito aquí.
 
El sistema actual obliga a los bebés a negar su realidad desde un principio. Están formados para comer a la fuerza la idea que tienen que conformarse con lo que ya está aquí y con el plato servido…!O CUIDADO! La auto-negación crea inseguridad y conflicto interno instantáneamente. Temprano en la vida muchos de nosotros estamos forzados a convertirnos en actores. A muchos les gusta fingir para maniobrar su mundo. Algunos logran obtener el dizque llamado “éxito” porque son buenos para calcular cómo ganar dinero. Ciertos de estos artistas en fingir (los políticos, algunos profesionales, gente de negocios y “estrellas” del escenario y la pantalla) y aquellos que hacen trucos y actos de extraordinaria habilidad (figuras del deporte, ciertos ladrones, fenomenales magos intelectuales) son premiados porque nos distraen del hecho de que hemos sido violentamente separados de nuestras capacidades de pensar, trabajar vigorosamente, y relacionarnos AMOROSAMENTE, el uno con el otro. En el proceso, quienes nos distraen obviamente pierden contacto con ellos mismos. Son tan réquete “bien” actuando, que ellos, como el resto de nosotros, se engañan al pensar que han hecho maravillas…hasta cae el techo.
 
NADA DE AMOR = VIDA DISTORSIONADA Y DESVIADA
En esta época, nuestras fuerzas, talentos y hasta nuestros intereses en la salud, tienen que ser espectaculares o seremos friamente desplazados a una repetitiva rutina aburrida de “bajo nivel,” en cómo una especie de esclavitud, para supuestamente servir a las necesidades de la “gente espectacular.” “Los espectaculares” por supuesto, están presionados para mantener a su espectacularidad cada vez más ¡super colosal!, ¡celestialísimo!, y ¡yip yip ouiiiii!, por miedo de caer a la “mediocridad” o a convertirse en “uno que ya jugó.” Con todo y todo no hay ningún sentir—no hay satisfacción. Todo es presión y compulsión, bajo amenazas de castigo.
 
Para agregar a esta futilidad, hay algo hasta peor o mejor (depende de cómo lo vea) envuelto en la preferida VIDA FRAUDULENTA: Somos seres sexuales. Respondemos a todos los estímulos (bien y mal) sexualmente. Por lo tanto… [y esto es lo que la gente desesperadamente pelea para no comprender y “Dios guarde” aplicar a sí mismos]… ¿Por dónde íbamos? Oh sí, ya recuerdo… Por lo tanto… aprendemos a “amar” sexualmente los estímulos más intensos que encontramos cuando somos más estimulables. Esto es cuando somos infantes (0-3 años). Así las cosas, parece correcto concluir que si los estímulos que recibimos durante nuestra infancia son buenos y tolerables tendremos una excelente posibilidad de desear sexualmente crecer siempre hacia constantes incrementos en autoestima, satisfacción y auténtica auto-expresión. Si, en cambio, los estímulos en nuestra infancia no son tolerables; existirá una fuerte probabilidad de desear sexualmente constantes incrementos en la negación de nuestros sentimientos, opiniones y estados de ser en general. Podemos por lo tanto aprender a adaptarnos, a gustar lo que no nos gusta y convertirnos en “exitosos farsantes;” o tomar la alternativa que es malhumorarnos, enfermarnos, vivir en el conflicto eterno peleando con nosotros mismos por dentro buscando repetir los estímulos negativos una y otra vez, lo cual puede guiarnos al homicidio o al suicidio. Ambos planes requieren una buena cantidad de masoquismo psíquico (Bergler), que es un mecanismo de defensa automático y subconsciente, que convierte el no placer en placer sexual.
 
¿YA QUE CONOCEMOS TODO ESTO, QUÉ DEBE SER NUESTRA REACCIÓN?
¿Por lo tanto, si la naturaleza de lo que va a ser de nuestras vidas está fuertemente dependiente en lo que sucede durante los primeros tres años; no le parece razonable dirigir atención y recursos a favor de esta época con un ojo hacia proveer a los infantes con adecuadas circunstancias que los lleve a una vida mejor? ¿No le parece apropiado nutrir y detenidamente cuidar a las mujeres para que ellas puedan atendernos (amarnos maternalmente) y automáticamente ayudarnos a buscar fines favorables?
¡Pero, espere un momento! ¿Con quien estoy hablando? ¿Es usted alguien que quiere automáticamente ayudarnos a buscar fines favorables? ¿A usted lo criaron para hacer precisamente esto o fue criado como la mayoría de nosotros— para tragar lo que ya existía y lo que nos obligaron a aceptar día tras día? ¿No es más probable que se le enseñó, bajo amenaza de castigo, a conformar y poner a un lado su individualidad? De verdad parece que sin la conciencia de lo que le estaba sucediendo, automáticamente usted se convirtió en parte de la “pelota,” hizo lo que le ordenaron, y prácticamente olvidó que existía.
 
Ya se. Usted es diferente. Usted tenía padres maravillosos, escuelas muy buenas, el mejor país y religión, amigos fieles, una perfecta dieta, unas maravillosas………………etc. etc.
15 de febrero, 2007
AVARICIA Y ENVIDIA
                                                                                                                       © Paer Fairmont, 2007
Es temerosamente interesante, que el calentamiento global apocalíptico está anunciando el fin de la tierra y de todas sus criaturas vivientes. También ha sido citado una y otra vez que los quehaceres de los seres humanos son la causa de todo eso.
 
Esta información se ha dado a conocer por más o menos los pasados cincuenta años. Hoy en día, señas y síntomas tangibles de tales eventualidades están por todos lados con constantes incrementos a pasos agigantados. Extrañamente estas circunstancias cataclísmicas se presentan como un relleno en las noticias, junto con opiniones oponentes que intentan hacernos dudar de los efectos del calentamiento global aunque los estamos experimentando incesantemente.
 
Para agregar a este enredo ambivalente, estos argumentos en contra de las realidades del calentamiento global están presentados al mismo tiempo que vivimos con salvajes y grotescas tragedias climáticas sin precedente, que van mano en mano con la presencia en el mundo entero de aberraciones mentales fuera de control en cada área de nuestra existencia.
 
Aparentemente sin embargo, para el asombro de casi nadie, estos hechos que están anunciando el fin del mundo, parecen no poder hacer ni una pequeña abolladura en lo que es un compromiso global y neurótico a la avaricia y la envidia.
 
Nuestros líderes insisten en tener “MÁS” (más carreteras, más industrias, puertos más grandes; confabulaciones más grandes para estérilmente hacer más dinero; más extorsión [impuestos], más destrucción del planeta, más violencia, más guerra…). Exigen en esto a pesar del hecho de que esta famosa filosofía del “MÁS” nunca ha producido y nunca producirá una vida más feliz y más saludable.
 
Lo que no me sorprende es que ninguna cantidad de razonamiento es capaz de penetrar esta búsqueda histérica por “MÁS.” (La neurosis no responde al sentido común, a luchar, ni siquiera a la fuerza.)
 
“MÁS” a propósito, no incluye a la abundancia como una de sus metas. El hecho es que “MÁS” produce escasez lo cual se desarrolla en “MÁS” avaricia y envidia.
 
Para poder obtener “MÁS” a toda costa, estamos obligados a producir cualquier cosa que trae un ingreso. Esto incluye un rango completo de bienes y servicios que no necesitamos incluyendo el tráfico de drogas y otras actividades “criminalizadas” diseñadas para eliminar la vida. Sin duda, una establecida manera de vivir del “MÁS” y la aplicación forzada del mismo, ayudan a producir el mercado para el uso de las drogas y la criminalidad en general. Como consecuencia, este tipo de “MÁS” siempre produce MENOS.
 
Aunque aparentemente el sistema de “MÁS” tiene sentido para muchas personas, nada de esto tiene sentido para mí. La naturaleza de sólo una vía de todo esto nos obliga a todos a vivir sin sabiduría. Claramente al “bobo sistema de obtener dólares” no le importa que no haya campo en ello para un entendimiento razonable del ser humano. En realidad se ha hecho prácticamente imposible hasta proponer el tema de lo que se tratan las personas. Esto es porque no tienen preparación para poder entenderse. Adicionalmente, debido a su ciega adhesión sexual a su neurosis, detestan la idea del auto-entendimiento. Y así, precisamente la desintegrada condición de las personas es lo que está produciendo la marcha insensata hacia el fin de todo.
 
De seguro, estamos permitidos a hacer presupuestos para “esto” y asignar fondos para “lo otro,” con gran aplomo. También nos dejan manipular las tazas de interés, jugar con la inflación, y luchar para evitar la depresión etc. etc. Todo el tiempo sin embargo, es un tabú reconocer que nos sentimos deprimidos. Casi siempre, sentir cualquier cosa es mal vista. Esto nos deja con una alternativa que da lástima: en lugar de estar en contacto con sus sentimientos: FINGE.
 
¿Qué está pasando realmente? La cosa es que la avaricia y la envida son condiciones psicológicas INCONSCIENTES y desviadas. (¡Cuidado! ¡La enfermedad mental es contagiosa!) Claramente el mundo está envuelto en una orgía de avaricia y envidia, INCONSCIENTEMENTE controlada por pasiones desviadas e infantiles. (Lea ¡ESTAMOS EN EL SEXO AHORA MISMO! ¡QUÉ DICHA! por el autor de este artículo.)
 
Ahora hemos llegado al meollo del asunto. Para explicar:
 
¡Las pasiones almacenadas en la mente INCONSCIENTE son las que realmente mandan! El problema es que INCONSCIENTE no sólo significa—fuera de la conciencia—sino que hay una fuerza intensa en los seres humanos que mantiene a estas pasiones fuera de nuestro percebimiento consciente. Estas inhibidas, aunque enérgicas pasiones sexuales, no son permitidas a expresarse por las personas que las albergan. Se mantienen encarceladas dentro de las personas quienes SUBCONSCIENTEMENTE piensan que sus pasiones son personal y socialmente inaceptables. Sin duda las restricciones y auto-engaño aquí descritos, son ayudados a instalarse en la vida de las personas por los padres, los maestros y por la sociedad en general. Esto es porque las decisiones que reprimen y niegan estas pasiones sexuales se hacen principalmente en los días más tempranos de la vida cuando somos tiernos y vulnerables. Como tales, la gente asume que sus verdaderas pasiones sexuales no pueden ser recordadas o expresadas. Para describirlo mejor, a la gente no le gusta recordar ni expresarlas.
 
Los seres humanos son seres sexuales. Por lo tanto, todo lo que forma parte de sus vidas es desarrollado, procesado y ejecutado sexualmente.
 
Ya que estas energías sexuales innumerables están embotelladas en el INCONSCIENTE, todavía la gente piensa que está bien dejarlas queditas, no entenderlas, humillarlas, “olvidarlas,” quedarse ignorante de su existencia y usar otras tácticas para imaginar que no existen y no cuentan. Sin embargo allí están, y si son dejadas a sus propios recursos perversos continuarán a guiarnos a una devastación cada vez peor.
 
La Avaricia y la Envidia ni siquiera son reconocidas por lo que son. Son manifestaciones (síntomas) de desorden psicológico profundo. La gente está tan enredada en compensar por su compromiso sexual al rechazo y el sufrimiento que mantiene en “secreto,” que no puede calmarse ni siquiera por un minuto. Histéricamente invierten más y más en proyectos, mejor dicho intrigas superficiales que no producen una gota de satisfacción. Sin embargo, avariciosamente siguen empujando hacia “adelante,” insistiendo que algún tipo de “MÁS” llenará su vacío insaciable.
 
La Avaricia y la Envidia son energías cerebrales que funcionan sin el “permiso” integrado del organismo total. Como un cáncer, consumen a la persona que las alberga, eliminando cualquier esperanza a favor de una experiencia y una expresión razonable que satisface. Toda esta actividad suicida (y esto significa digamos un 90% de toda actividad) es una mentira tediosa diseñada para evitar las fijaciones, miedos, e incluso inhibidas posturas físicas adquiridas en la infancia.
 
Todo esto niega y traiciona las leyes de la naturaleza, y como va el dicho, “La ignorancia de la ley no es excusa.” El castigo es aplicado automáticamente. Mientras la raíz del problema está ignorada y hasta hecha una mofa (fuera de la conciencia y ridiculizada miedosamente) no podemos tener una esperanza razonable por algo más que un aumento constante en horribles desastres. La raíz del problema está en la mala formación de la MENTE INCONSCIENTE de las personas. Un cambio verdadero de mejoramiento, sólo puede ser obtenido al traer a estas desviadas e INCONSCIENTES pasiones a la mente consciente.
 
¿Existe alguien en este gran mundo que quiere atacar a esta verdadera causa de los peligros a nuestra existencia anunciados cada día con una pomposidad diabólica? ¿Existe alguna persona en este gran y glorioso mundo que se atreve a comenzar a tomar una mirada cuidadosa y correcta de sí mismo?
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25 de setiembre, 2006
TENER SU QUEQUE Y COMERLO. ¡IMPOSIBLE!
                                                                                  © Paer Fairmont, 2006
 
Nota: El título de este artículo es un dicho que significa, si come el queque ya no lo tendrá.
 
Casi todo paciente que busca ayuda de un psicoterapeuta está buscando algo en las sesiones iniciales que nunca podrá tener: Quieren obtener alivio de las consecuencias de su conducta auto-destructiva, pero no quieren cambiar su conducta.
 
Hoy en día se puede comparar a Costa Rica a un individuo neurótico que se enloquece a sí mismo más y más cada día. Como aquellos que sufren de conflictos auto-administrados, Costa Rica se encuentra en un camino de auto-destrucción.
 
El otro día escuché a una presentadora de televisión (completamente vestida de blanco para conmemorar el Día Internacional de la Paz) decir algo como: “Gracias a Dios que vivimos en esta isla de paz. Que Dios bendiga a Costa Rica por eso. Sin embargo, qué lástima que tenemos tanta violencia. Es patética. Toda clase de crimen incluyendo el asesinato es el orden del día y parece que nadie se escapa; pero qué afortunados que somos por estar aquí en Costa Rica, la tierra de la paz.” La presentadora también notó que ella tenía muchos años de estar en la televisión y por todo este tiempo el tema principal siempre ha sido la violencia y atrocidades asociadas. ¿De qué clase de paz estaba hablando?
 
Ahora nos piden que aceptemos la noción que tenemos dos alternativas para curar la violencia. Una: la contra-violencia (la violencia engendra violencia) y dos: educación comunitaria que informa a nuestros ciudadanos de las consecuencias de la conducta violenta y sus semejanzas. Como el paciente neurótico, no hay auto-exploración en estas tácticas y como tal, la promesa de volar en espiral hacia hasta más devastadora violencia, mantiene su trayectoria diabólica.
 
Los que están en el poder y sus familias extendidas quieren que juguemos en las “grandes ligas.” Aunque somos pequeños, quieren que juguemos como si fuéramos grandes. En la psicología llamamos a esto auto-glorificación inapropiada—“el ideal del ego”—que es un mecanismo de defensa inconsciente que no corresponde a la realidad.
 
Adicionalmente nos dicen que tenemos que concentrarnos en atraer a las grandes industrias y finanzas para que invierten en Costa Rica y con esto vendrá la realización de lo que ellos nos dictan deben ser nuestras metas primordiales: empleo, empleo y empleo que por supuesto significa; servir a las pasiones y objetivos de otros, así renunciando a nuestras creatividades, acumen, idiosincrasias y deseos particulares.
 
El dizque llamado “Negocio Grande” (Big Business) que ha sido cuestionado durante tantos años, tiene una dependencia inherente en la tecnología que nos obliga a preparar a personas para operar y mantener equipo de una clase u otra. En el proceso de dedicarse a la tecnología, uno supuestamente está guiado a creer que la vida familiar no sólo no sufrirá pero beneficiará de estas máquinas que son extrañas a la naturaleza básica del Tico. (Yo creo que son extrañas a la naturaleza de todo el mundo.)
 
La preparación “educativa” para satisfacer las necesidades de las máquinas y de aquellos que los adueñan, distraen a la gente: mientras se matan para ganarse unos cuantos dólares, pierden la esperanza de integrarse con energías especiales superiores. Gastan su dinero en bienes y servicios inventados y ofrecidos por otros seres humanos fuera de contacto con sí mismos. La satisfacción no existe. Lo que se persigue es irritación momentánea que sustituye por la potencial de una vida llena de amor.
 
Las mujeres son instadas a salir a la calle y obtener dinero para supuestamente fortalecer la “posición” de la familia que en la actualidad es una magnífica promoción para la vida criminal de todos tipos. Es más que un círculo vicioso. Los niños son abandonados… en los mejores de los casos, a guarderías casi siempre manejados por mujeres quienes “tienen que” abandonar sus propias familias y sentir la culpa y la frustración inherente en esto. (Ya puedo escuchar la voz monótona de algún diputado o diputada menospreciando los efectos devastadores de esta rutina carente de amor.) Los niños abandonados sienten que no valen nada. No son enseñados a tener valor al capacitarlos según sus fuerzas y limitaciones. Son enseñados que no tienen propósito…”aún.” Esta fórmula de abandono y no tener propósito es perfecta para la formación de un ejército de delincuentes. Esta misma fórmula es alabada en nuestra sociedad como la ruta a la prosperidad y el progreso. En realidad lo que vemos es violencia doméstica, divorcio y la humillación en general del espíritu de la vida en nombre de lo que es “mejor” para nosotros.
 
Mientras tanto vivimos con el espectro del aumento del costo de la vida, más impuestos, más contaminación, y el incremento en la manipulación de la vida (altos impuestos y control sobre nuestra comida, agua, aire, y fuentes de energía). Al mismo tiempo las alternativas refrescantes que hacen que brilla la vida son sumariamente reprimidas. El peso de estas obligaciones no ofrece el tiempo ni las circunstancias lo suficientemente pacíficas para adecuadamente reflexionar acerca de lo que estamos haciendo. Cosas como la introspección, la meditación y la solemnidad en la interacción son descartadas a ser mal-entendidas o no-entendidas. Las posibilidades para que emerja un clima más razonable y espiritual son el blanco del vil sarcasmo. Como dicen tantos gringos: “Primero tenemos que darle de comer al monstruo.”
 
No Costa Rica, no puede tener su queque y comerlo también. La respuesta para todos nosotros es el auto-entendimiento y la auto-percepción. Esto comprende el reconocimiento de nuestras fuerzas y debilidades de tal manera que la búsqueda histérica por los “lujos” vacíos dejará de separar a los que tienen dinero de los que son marginados y prácticamente forzados a involucrase en la criminalidad y la violencia para expresar su invalidez e indignación.
 
El producto del auto-entendimiento y la auto-percepción es lo que los grandes filósofos, psicólogos y líderes religiosos han deseado y en algunos casos hasta han practicado: una unidad, una identificación con el espíritu de la humanidad y todo lo que es la intimidad y el respeto para nuestra esencia. Esta definición es incompatible con una sociedad que obliga a sus habitantes a vivir sin sentido en conflicto con sí mismos y con la sociedad. El problema es que no tenemos un entendimiento lo suficientemente tangible de lo que son los conflictos y de donde provienen; lo cual nos deja condenados a vivir como víctimas de obsesiones, compulsiones, adicciones, y pasiones perversas. Además, como seres sexuales somos estimulados por y forzados a adherirnos a estas formaciones de energías negativas porque se convierten en preferencias sexuales. El resultado es que no sabemos ni a donde ni cómo comenzar a mejorar las cosas porque no entendemos quien y qué es el enemigo (que es la fuerza de energía en cada uno de nosotros que insiste en y practica la búsqueda por el sufrimiento).
 
Por supuesto negamos todo lo que aquí se ha dicho. ¿Por qué? ¡Porque queremos tener nuestro queque y comerlo también! ¡Absurdo!
 
Nota: Para comenzar su aventura en el auto-entendimiento y la auto-percepción, lea ¡Estamos en el Sexo Ahora Mismo! ¡Qué
Dicha! por el Dr. William E. P. Fairmont, autor de este artículo. 

12 de agosto, 2006                                                         

                                                       LOS HÉROES VERDADEROS

                                                                   Dr. William E. Paer Fairmont      © William Paer, 2006

     Quizás una nueva y mejor definición de los seres humanos debe ser: “Seres que se engañan y dan un extraordinario apoyo pomposo a sus creencias erróneas. Su objetivo es evitar conocerse. Por lo tanto, son eminentemente auto-destructivos.” Uno de sus mejores vehículos para lograr y mantener el auto-engaño es el uso de las palabras.

     Por ejemplo, he notado que las palabras ’héroe y heroína’ son definidas como personas quienes se distinguen por su excepcional coraje, fortaleza, o por su audaz capacidad de negociar. Hoy en día esto podría incluir a líderes políticos al igual que aquellos quienes los oponen, figuras del deporte que rompen las marcas, “santificados” y sacrificados devotos religiosos, soldados que mueren en la batalla, partidarios militantes de “causas importantes,” o autoridades en las ciencias, los artes, el entretenimiento y las finanzas.

     Curiosamente cuando observamos estos tipos de “héroes” bajo el “microscopio psicológico” encontramos que sus esfuerzos y logros extraordinarios son en gran medida o totalmente motivados por urgencias para escapar o compensar por algún tipo de shock, inestabilidad, desilusión, o humillación que sufrieron en su infancia o niñez temprana.

     Yo podría dejarlos a ustedes en este punto para que pudieran tener un buen rato para criticar y en otras formas injuriar la aserción que acabo de hacer, pero no puedo resistir llevar esto un poco más allá para apoyar las conclusiones que presentaré al final de esta declaración:

     Casi todos los líderes mundiales y aquellos quienes los oponen, derivan finanzas extraordinarias y desproporcionales y supongo que “beneficios” emocionales de sus hazañas. Sus maneras y medios por lo general tienen un tinte de deshonestidad o criminalidad directa mezclado con su profesada nobleza. Generalmente, por lo menos algunas personas y a veces cantidades masivas de ellas mueren o son desfiguradas permanentemente como resultado de la intervención de estos tipos de héroes.

     No hay “héroes deportivos quiebra-marcas” quienes se despiertan un día y conquistan el tiempo, el peso, y la fuerza de otros seres humanos etc. Cada uno de ellos tiene que sacrificar toda clase de distracciones, “placeres,” e involucramientos emocionales en general. En su lugar “disciplinan” sus organismos para realizar algún tipo de acto extraordinario. A veces hasta mueren en el proceso. En todos los casos, su interés tiene que ver con ganancia personal. Algunos harán cualquier cosa por lograrlo. En la mayoría de los casos, estar en sus respectivos deportes es resultado de un capricho del destino. Tienen atributos físicos o mentales que virtualmente los obliga a participar, junto con una motivación psicológica que mantiene a sus “problemas fundamentales” escondidos con toda seguridad (o mejor dicho, inseguridad) en su subconsciente.

     Los “santificados” y “sacrificados” devotos religiosos se transportan a esferas sobre-naturales mientras que ejecutan sus proezas “heroicas” en el mundo natural. Ellos también están en la búsqueda de “ganancia personal” y “satisfacción” mientras “curan” a personas, “ponen el ejemplo” y supuestamente “se olvidan” de sus propios sentimientos, opciones, metas etc. en nombre de otro. A veces estos “héroes” se auto-vuelan en mil pedazos y lo llaman un sacrificio supremo.

     Un primo de los “santos” descritos arriba son los soldados quienes se mueren en batalla. Yo me pongo a pensar, ¿cuántos de ellos realmente saben por qué están allí en primer lugar? Sus medallas y elogios generalmente dependen en lograr que los maten o por lo menos que queden inválidos en el proceso de “luchar por la patria.” Es interesante notar que casi todos los héroes inválidos tienen mucha dificultad integrándose en la sociedad después de recibir sus medallas.

     Los partidarios militantes de “causas,” casi siempre anunciados de existir para los mejores intereses de la humanidad, siempre claman “injusticia.” Curiosamente, necesitan de la supuesta “injusticia” para mantenerse en el negocio. La pregunta es, ¿qué hacen cuando se va la injusticia? Aparentemente también desaparece su heroísmo cuando las cosas más o menos se tranquilizan.

     Las autoridades en la ciencia, los artes, el entretenimiento, y los asuntos financieros son buscadores de la gratificación quienes parecen nunca saciarse. Nos emocionan, nos intimidan y nos proveen con toda clase de estímulo que son extensiones de las complejidades de sus vidas personales. Algunos de ellos son capaces de estudiar y trabajar rigurosamente. En la búsqueda de sus logros muchos de ellos se hacen más famosos por sus “imperfecciones” y escándalos que parecen acompañar muchos héroes de este tipo mientras se bañan en la vista del público.

     Bueno, si este artículo pone al popularmente entendido heroísmo en perspectiva o no, ¿quienes entonces son los “héroes verdaderos” prometidos en el título de este escrito? Antes de revelar su identidad, es importante notar que los héroes arriba mencionados inspiran admiración, o miedo, o histeria o alguno tipo de SOBRE reacción primitivo en aquellos de nosotros que andamos creando dichos héroes. En otras palabras, si un gran número de personas no obtuviesen excitación de ser abrumados por los atributos y acciones de esta gente, en toda probabilidad serían uno más de nosotros en la búsqueda de hallar algún tipo de solución al problema de estar vivo en este planeta.

     Ahora aquí viene: Para mí, hay héroes verdaderos entre nosotros. Para mí, estas son las personas que insisten en conocer lo que realmente está sucediendo en sus vidas. Esto puede ser logrado ÚNICAMENTE a través del AUTO-ENTENDIMIENTO. Entonces, aquí hay unas palabras acerca de lo que es eso:

     Los seres humanos son un “paquete” de energía sexual. La expresión de esta energía depende de todo lo que es cada organismo y todo estímulo que cada organismo recibe. Las reacciones de cada persona a los estímulos dependen del número infinito de decisiones, defensas, y preferencias del individuo en relación a circunstancias reales o imaginadas.

     Estas circunstancias comienzan al nacer y continúan por toda la vida. Cada momento cuenta. El problema es que tantos momentos ocurren que determinan lo que somos que no podemos tenerlos todos al punto de los dedos. Sin embargo, ocurren y de alguna manera hacen su impacto en cómo somos formados y por lo tanto cómo reaccionamos.

     Todo estímulo que encontramos está almacenado en nuestra mente subconsciente. Todo tiene que ver con cómo experimentamos la vida mientras tanto vivimos. Lo que está experimentando ahora tiene que ver de alguna manera con toda su experiencia previa. Es decir, si se encuentra matando gente o ayudándola a curarse o tratando de hacerla reír, estas elecciones vienen de preferencias que fueron determinadas temprano en su vida. (Vea mi libro ¡ESTAMOS EN EL SEXO AHORA MISMO! ¡QUÉ DICHA! para entender cómo estas preferencias y gustos fueron formados en usted.)

     Ahora todos conocemos a gente que piensa que la psicología (el estudio del pensar y el sentir) es un “montón de basura.” Claramente, estas personas no tienen interés en ser responsable de sus actos. Atribuyen lo que les pasa al destino, la voluntad de Dios, su necesidad del dinero, el gobierno o alguna otra cosa fuera de ellos. No quieren tener conciencia del hecho de que ellos mismos están determinando sus experiencias y los efectos que tienen en otros.

     Por otro lado, mis héroes son muy pocos y difíciles de hallar. Son personas muy especiales porque sobre todo están interesados en todos los detalles que determinan la expresión de su energía sexual. Estas personas se apoderan del curso de sus vidas al estudiarse por bien o por “mal.” ¡Un momento! Realmente, para ellos no existe el “mal” porque el auto-entendimiento produce fuerza, confianza y satisfacción automáticamente. El auto-entendimiento automáticamente ayuda a otros ya que capacita a estos estudiantes de sí mismos a poner el ejemplo. Estas personas mantienen vigilia sobre todo lo que experimentan para que la auto-expresión se externaliza productivamente. Mis héroes constantemente producen nueva conciencia de sí mismos y tienen el coraje para permitir sus “insights” (perspicacias) a asimilarse a la expresión espontánea. Estas personas valientes entran al desconocido (lo que aún no han descubierto acerca de ellos mismos) con una anticipación entusiasta de auto-actualización. Reconocen que han estado subconscientemente comprometidos a especiales inhibiciones sexuales que se han convertido en sus preferencias sexuales. Saben por experiencia que sus energías buscadoras de sufrimiento no pueden sobrevivir cuando son percibidas conscientemente. Estas personas entran al ritmo de “mejorarse” por el resto de sus vidas.

     Mis héroes no caben en los patrones de vivir creados para ellos por otros. Premian su individualidad y practican el amarse. No hay manera de que estos altos principios no nos puedan beneficiar a todos. Su progreso eleva el ánimo. Representan la felicidad y la realización sexual. Su especial naturaleza distinta sorprende y deleita a aquellos que los rodea. Su enfoque principal es el auto-entendimiento que es la responsabilidad verdadera. Viven siempre en el proceso de la curación y ponen el ejemplo en este sentido para todos nosotros. Estos son los verdaderos héroes en este mundo porque no temen a la vida. No temen sus temores, iras, odios y depresiones. Los viven, los respetan, los asimilan y en el camino los convierten en fuerzas. Saben cómo convertir a sus energías previamente subconscientes, que otros podrían encontrar como horrorosos, en su capacidad cada vez mayor para AMAR. Vivir la vida como realmente es, es sólo para LOS VERDADEROS HÉROES en este mundo.

                                         

Lunes, 24 de julio, 2006       
MI TÍA MARY
                                                            Dr. William E. Paer Fairmont
                                                                           © William Paer, 2006
No fue hasta recientemente que me di cuenta que mi Tia Mary estaba loca. Y además, ella había sido una influencia peligrosa en mi vida, aunque no la había visto ni había hablado con ella en más de cuarenta años. Para peores, había hecho caso subconscientemente a cada deseo y forma de ser de ella durante toda mi vida. Aquí está la historia de lo que me entregó una valiosa perspicacia:
Regresé a mi ciudad natal después de vivir en otro país por más de diez años. Decidí llamar a “todo el mundo” y mi Tia Mary fue uno de “ellos.” Como esperaba, ella parecía estar feliz de la vida al escucharme. Estaba como yo la recordaba, siempre “feliz y cariñosa.”
Acordamos que debíamos vernos, pero yo le dije que no podía hacer una cita todavía debido a mis compromisos y otras posibilidades. Sin embargo, quedé de llamarla de nuevo para confirmar nuestra cita.
La semana siguiente la llamé de nuevo anticipando nuestra reunión ya que ahora conocía mi disponibilidad. Cuando ella reconoció mi voz hubo un silencio ensordecedor. “Aló…aló…” dije. Seguidamente hubo una explosión de altos tonos y angustia acusándome de ser por lo menos la peor persona viva sobre la faz de la tierra. ¿No habíamos acordado de vernos en su casa el martes pasado? ¡Ella había hecho una cena en mi “honor” e invitó a su hija y yerno y etc. y ETC.! “Naturalmente” me disculpé pero humildemente agregué que nunca hice tal cita con ella. No debí haber dicho eso. Realmente en ese momento cualquier cosa que yo habría dicho hubiera sido una gran equivocación. ¡Ella nunca había sido tan INSULTADA! ¡NUNCA!
¡En mi estado de shock e inocencia; sugerí que hiciéramos otra cita, de allí descubriendo que ella, su hija, su yerno, y todas las demás personas que ella conocía o conocería, nunca deseaban verme más!
No me di cuenta en ese entonces lo que en realidad había pasado. Eso es, no como sé lo que sucedió conforme les estoy contando este cuento.  Más de veinte años han transcurrido. Sin embargo, el vuelo solitario de mi Tía Mary a alguna lejana dimensión emocional desconocida, relacionada con su masoquista aparato privado, aún me impresiona.
Algo como a continuación tenía que haber sucedido: La pobre, querida Tía Mary se emocionó toda, o digamos “se voló a la luna” por escuchar inesperadamente de su extraviado sobrino. Compró comida e hizo llamadas telefónicas. Limpió la casa y se puso a una dieta de “morirse de hambre.” Allí estaba, moviendo el contenido de una olla, planeando lo que iba a decir de entrada y cómo iba a relatar los cuentos de lo que había pasado a través de los años. Todo el tiempo ella sabía (subconscientemente) que no existía una reunión confirmada. ¡Qué rico! Como ella “planeaba,” la diabólica explosión masoquista fue mucho más jugosa que la emoción de reunirse con su sobrino. Pensándolo, ella y yo nunca tuvimos ni siquiera mucho de una relación de interacción superficial; es decir, hasta que pasó este monumental evento.
Por mi parte, recuerdo sostener el teléfono lejos de mi oído y apretar mis ojos conforme gritaba cada una de sus palabras. Confieso que me sentía como un muchachito en este momento (tenía cincuenta y siete años más o menos cuando esto ocurrió). No había salida. Nadie iba a poder convencer a la Tía Mary de que tal vez se había “equivocado.” ¡Ay Dios mío! ¡Ay Dios mío! ¡Ni siquiera se le ocurra decir esto! Agrego a mi confesión que tuve la tentación de pensar que de verdad tal vez yo hice algo muy, muy, muy malo.
Esto es lo que se me ocurrió en estos días actuales como lo que considero ser una introspección valiosa: La Tía Mary es un miembro respetado de la comunidad donde me crié. Tome o deje ciertos individualismos, ella no es muy diferente a miles de otros que viven allí. Cada uno de estos miles tiene un punto de límite basado en provocaciones reales o imaginadas. Para decir poco, las de la Tía Mary fueron imaginarias. Ella me usó para justificar su deliciosa explosión (se me ocurrió que este tipo de escenario creado por ella podría ser una de sus maneras favoritas para activar sus deleites sexuales más chiflados). El punto es que me di cuenta que en mi crianza, había sido dramáticamente afectado por pensar en ¡cuándo la Tía Mary (y los demás miles) explotarían! En un instante de pensamiento sentí algo del impacto en mi (mi creación—mi responsabilidad) de montones de maestros, médicos, políticos, clérigos, policías, amigos etc.; todos quienes andaban en mi pueblo con mechas listas para ser encendidas por llamas reales o imaginarias.
Todavía vivo en otro país. Cuando primero llegué aquí experimenté un cambio dramático. Me sentí relajado como nunca me había sentido antes. Por supuesto, había colocado mucha distancia entre mi persona y miles de Tías Mary listas “para jalar el gatillo.” Hoy en día desafortunadamente, un buen número de Tías Mary han infiltrado mi nuevo pueblo. Desafortunadamente todos los días me recuerdan de ser lo más cuidadoso posible con ellos. Después de todo, las Tías Mary están locas. 
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ARTÍCULO POR EL DR. WILLIAM E. P. FAIRMONT     © William Paer, 2006

EL SEXO UNIDIMENSIONAL O ¿Y YO, QUÉ?

Aparentemente la vida moderna ha sido reducida a una especie de expresión unidimensional. Siendo ese el caso, las cosas obviamente no funcionan bien. Sin embargo, asombrosamente, esto no parece importar. La cosa de moda es un estilo de vida garantizado a llevarnos a formas de miseria cada vez peor. No obstante, considerando que eso es prácticamente todo lo que existe y por lo tanto todo lo que conocemos, cualquier sugerencia que posiblemente pueda mejorar nuestras circunstancias de verdad, es recibida con miradas atontadas o ninguna reacción. Mientras tanto, la grosera y aburrida progresión, diseñada para mecanizar a los seres humanos, sigue de manera que cuando sus partes se gastan, tratan de conseguir nuevas, pero eventualmente, la complejidad total termina botada en una chatarrera.

Una cruda evidencia de este “maravilloso” diseño de vida es el consejo repartido por las autoridades del “sexo según el manual de instrucciones.” Ellos nos ofrecen una tremenda variedad de cosas que podemos hacer con la poca sexualidad que todavía nos queda a algunos. Nos dicen lo que debemos decir y cómo y cuando decirlo…qué y cómo sentir y qué emociones expresar…qué equipo podemos usar…y qué llevar puesto. Ellos recomiendan ejercicios para los genitales de manera que cuando están listos, podamos meterlos en una selección de huecos o recibir dedos, lenguas y penes, u otros ítems en nuestros propios huecos. Ellos nos recuerdan de posiciones que podemos probar y partes que podemos tocar, lamer o chupar. Ofrecen música, cremas, aceites, ungüentos, colonias, e inciensos; además de comidas y pastillas para obligar a nuestros penes a levantarse, junto con lubricantes para reducir la fricción, aplicables cuando la madre naturaleza no está dispuesta secretarlos. Luego desean que compremos enjuagues, duchas perfumadas y desinfectantes para “después,” junto con contraceptivos que funcionan al día siguiente con instrucciones para no sentirse culpable de lo que sucedió el día anterior. Nos educan en una impensable cantidad de formas para no quedar embarazada y también a ojalá evitar la muerte como consecuencia de “tener sexo.” Luego, prácticamente en el mismo suspiro, nos venden cositas y procedimientos para sí quedar embarazada. Toda clase de procedimientos quirúrgicos son prescritos para hacer nuestros penes más largos, o nuestras vaginas más socadas, y nuestros pechos justo del “tamaño correcto.” (¿Es que nadie está bien tal y como está?) Desean que olfateemos ciertas sustancias y que emitamos olores especiales, a sentir más en ciertos momentos y sentir menos en otros, a eyacular mejor, y a no sentir nada de tensión o inhibición al no conocer nada acerca del tipo de cosas en la lista aquí presentada. Todo esto es para justificar que constantemente nos digan que sin consultar con ellos estamos haciéndolo mal. Naturalmente, cuando hayamos memorizado todas las instrucciones; puesto en práctica todos sus consejos y comprado todas las prendas, sustancias y chunches que ellos recomiendan; nos dicen que ¡SOBRE TODO, HAY QUE SER ESPONTÁNEO!

Yo creo que puede ser una buena idea notar la fuerte probabilidad de que este cómico esquema está hecho del “samueliarismo” y las conjeturas de los mismos “expertos.” Todavía, sus desesperadas víctimas ven todo eso como “negocios serios.” ¡Pero espere!...una mirada más de cerca puede ayudarnos a ver que este tipo de “negocio”, como otros que se extienden en todos los caminos de la vida, están enfermándonos y deprimiéndonos.

¿Qué es lo que puede estar mal con toda esta tonta y superficial manipulación de lo que la gente llama sus “vidas sexuales”? En una palabra, “¡TODO!” ¿Por qué? Porque dicha manipulación deja fuera prácticamente TODO en la total constitución de nuestras vidas. En el proceso ella separa nuestra formación de las acciones e interacciones en las semejanzas de la lasciva, la lujuria, lo genital, lo seductivo, lo erótico, y lo orgásmico. Es decir, que la superficialidad deja a un lado la historia de nuestros pensamientos y sentimientos. Como consecuencia, ese “TODO”, que es la historia de nuestra vida psíquica, es atontado, y conforme sigue la vida, se atonta aún más, convirtiendo las actividades y las relaciones humanas en amenazante sobre y sub excitación, mientras se refuerza la represión y la negación. Eventualmente, los efectos de este burumbum pseudo intelectual y alienador, tienen una buena oportunidad de convertir esta energía negada de nuestra formación, en algún tipo de enfermedad orgánica.

Para explicar: Somos seres sexuales. Esto quiere decir que cada momento de nuestras vidas está lleno de actividad sexual; positiva, negativa, y alguna más intensa que otra. Cada reacción humana es una reacción sexual. Nuestras vidas están hechas de innumerables altibajos, expresiones libres e inhibidas, tanto como pensamientos y sentimientos directos y desviados. Somos historia dinámica. Constantemente en cambio. Por lo tanto en cualquier momento en que somos forzados o escogemos estar en circunstancias de inmovilidad, rigidez o ser psicológicamente controlado, las que no nos permiten que tomemos en cuenta nuestra historia psíquica total; estamos en problemas. La parte que no puede expresarse se siente rechazada, frustrada, deprimida y enojada. No hay satisfacción en esto. Esto hace que el “TODO” no reconocido quiera ponerse triste y sentir auto lástima. Concedido, esta mórbida e infantil conducta para algunas personas puede ser sexualmente atractiva…pero incluso algunos de ellos van a admitir que limita severamente y es un perfecto escenario para una existencia extremadamente problemática.

La “vida sexual” de un ser humano comienza con la concepción. Cada momento cuenta. Si todo lo que conocemos durante la infancia es cómo reprimir y negar nuestra sexualidad, la cual es nuestra capacidad total de expresar la energía, entonces nos convertimos en “expertos” en cómo ser no sexual, cómo no amar; y cómo no reconocer, respetar e incorporar nuestra mejor energía en la expresión cotidiana. ¡Pero…CUIDADO! Recuerde, SOMOS SERES SEXUALES. Respondemos sexualmente a todo. Entonces si le gusta o no, si estamos frustrados, inhibidos, y restringidos; esto precisamente se convierte en nuestra manera de ser ¡PREFERIDA!...y ninguna cantidad de consejos “de las cejas pa’arriba,” o cremas, pastillas, máquinas etc. van a latiguear este renuente, y no sexual pedazo de protoplasma en un sensual semental, sexualizado y lleno de fuego; o en una bomba de sexo seductiva y suculenta.

Todos sabemos que por puras exigencias biológicas y hasta por medio de fingir; algunas excitaciones y orgasmos ocurren. También sabemos que la reacción después de eso es como el infierno porque el compromiso sexual a retirarse, entristecerse, enojarse, alterarse, y frustrarse, se manifestará de alguna manera y dirá con bastante resentimiento, “¿Y YO QUÉ?”

Ni hablar, con todos esos trucos, artefactos, técnicas y tácticas luchando para manipular nuestra existencia estéril y unidimensional; casi no queda campo para la sexualidad en la fidelidad, la apreciación, la gratitud, la justicia, el compromiso con fines favorables, el autoentendimiento y en el sano y feliz bienestar. Además la “solución” principal para las inevitables frustraciones y humillaciones en la vida, es eliminada por la “manipulación sexológica” la cual está disponible a cualquiera en las oficinas de los dizques llamados “expertos”, en los “sex shops”, en los cursos sobre el sexo, en los libros, en la pornografía etc. Dicha “solución” es la intimidad, que únicamente el amor exclusivo puede alentar. Únicamente la confianza y la autoestima desenvuelta en una larga trayectoria de apreciación cada vez más profunda puede dar consuelo, aliviar y amar la infantil inhibición y angustia enterrada en la mente subconsciente. La “solución” inherente en el amor exclusivo puede desarrollarse entre dos personas capaces de amarse. Es patético, que esta “solución” es burlada y difamada por almas pobres y distorsionadas para quienes esa divina y disciplinada “solución” está completamente fuera de su alcance.

Por lo tanto, si no aprendemos a integrar todas nuestras energías en expresiones sexuales racionales y directas, alguna parte de nuestra energía siempre va a desviar el flujo de nuestra “vida sexual” (nuestra experiencia total) gritando de alguna manera, “¿Y YO QUÉ?”

Dr. William E. Paer Fairmont

Ced: 175-78194-8025

 

Para más información lea el libro del Dr. Wiliam E. Paer Fairmont, ¡ESTAMOS EN EL SEXO AHORA MISMO! ¡QUÉ DICHA!”

Correo electrónico: williampaer33@yahoo.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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